viernes, 29 de enero de 2010

UN NUEVO ORDEN INTERNACIONAL DE LA COMUNICACIÓN

Políticas de comunicación, democratización y regionalización de los contenidos: las verdaderas bases para un nuevo orden internacional

Está claro que la tecnología y la comunicación a nivel mundial han progresado notablemente durante el siglo XX, sin embargo, esto no quiere decir que, desde hace al menos dos décadas, no sean necesarios unos cambios estructurales para un mayor aprovechamiento de dichos adelantos. En el ámbito de la comunicación existe un desequilibrio brutal entre países desarrollados y subdesarrollados. Esto hace pensar como indispensable la implementación de un orden mundial de la comunicación y la información que sea más justo y equilibrado. Para ello, es fundamental la planificación de políticas de comunicación tendientes a lograr la democratización de la información y la pluralidad de voces. También es importante el fortalecimiento de la región americana en esta área, fortalecimiento que permita ponerse de pie ante la hegemonía de los países industrializados. Todas estas cuestiones que atraviesan los textos de Margarita Graziano, Antonio Pasquali y el Informe Mac Bride serán revisadas a continuación.

Comencemos a ahondar con mayor profundidad en cada uno de los puntos precedentes. Uno de los requisitos para la consolidación de la democracia, a los cuales el Estado debe prestar suma atención y dirigir sus esfuerzos, es el brindar al ciudadano el acceso a la información y garantizar la libre expresión de su pensamiento. Debido a esto, es necesario que desde el Estado se desarrollen políticas de comunicación tendientes a cumplir este objetivo. El mero hecho de sancionar leyes por separado no asegura el cumplimiento. Es por eso que se habla de políticas en un sentido más global, para referirse a la consecución de grandes y complicados objetivos: en este caso, la democratización de la información. Como sostiene Graziano, “La comunicación es un servicio publico y la información un bien social” y, por ende, el Estado debe propiciar el derecho a informar y a ser informado. Evitar las tergiversaciones políticas y asimilar las nuevas demandas sociales en la materia son tareas que también compelen al delineamiento de políticas de la comunicación por parte del Estado. Esto también incluye el servicio de radiodifusión al que se refiere Pasquali en su obra “El orden reina”, en la que fustiga a la homogeneización cultural (o uniformidad como se hace mención en el informe Mac Bride) y la hipercomercialización de, sobre todo, los radiodifusores privados.

En toda sociedad la comunicación, comprendida en términos amplios, posee determinadas funciones: informar, socializar, motivar, abrir debate y diálogo, educar, promover la cultura y el esparcimiento e integrar. Todas éstas, a su vez, deben ser las premisas básicas para un servicio de radiodifusión pública que debe ser independiente, participativo y de alta calidad. Lo ideal en este marco sería contar con regímenes mixtos auténticos (privados y públicos) capaces de garantizar al usuario la calidad del servicio y cumplir con los fines de interés colectivo que persigue este servicio. Como dijimos, esto debe ser tenido en cuenta a la hora diagramar políticas.

Otro tema de importancia subyacente en los textos mencionados anteriormente es la necesidad de fortalecer la región a nivel comunicacional. Tanto Pasquali como Graziano puntualizan en la radiodifusión pública y en el intercambio que debería existir de contenidos producidos en diferentes países de la región y no permitir la permanente invasión de productos provenientes de países desarrollados. Siguiendo a Pasquali, el servicio se debe organizar a escala regional privilegiando el intercambio de programas entre las diferentes regiones de Latinoamérica. Esto fortalecería la descolonización y desmonopolización necesaria para fortalecer la región a nivel comunicacional y ponerse de pie frente a la producción de países desarrollados. El informe también toma parte en el asunto y reconoce la colonización cultural producida por las potencias. Ambos escritos redundan en la inmediata necesidad de un orden de la comunicación más justo y equilibrado que ponga fin a la hegemonía de unas pocas naciones sobre el resto y a la concentración de los cada vez más importantes medios masivos de comunicación (dado el avance tecnológico) en un grupo reducido de propietarios.



-Margarita Graziano: docente, investigadora, Directora de la Carrera de Ciencias de la Comunicación de la UBA. Integrante del Proyecto RATELVE sobre política de la radiotelevisión pública (1974-78).

-Antonio Pasquali: Catedrático de Filosofía Moral y Comunicación Social. Asesor y consultor internacional en materia de comunicación y medios. Coordinador del Proyecto RATELVE sobre política de la radiotelevisión pública (1974-78).

-Informe Mac Bride: texto elaborado en 1980 por la Comisión Internacional de la Unesco de Estudio de los Problemas de la Comunicación, "Un solo mundo, voces múltiples", más conocido como Informe MacBride. En él se debatieron los principales problemas derivados del desarrollo tecnológico, el libre flujo de la información, la dependencia de las naciones en materia comunicativa, entre otros.

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