sábado, 1 de agosto de 2015

EL ENCUENTRO




La angustia, la pena y el dolor por aquello que ya no fue deja paso a la impotencia de esto que no logra comenzar a ser. El temor, obstáculo indeseable en cualquier circunstancia, vuelve los pies de plomo, congela los sentidos y detiene el corazón. Lo asusta, lo daña con sus herramientas. La confianza se estremece y no hay razones para comprenderlo. Pensar y pensar. Es absurdo.
El valor para dar un paso adelante está al alcance de la mano, aunque se esfuma allá en el horizonte sombrío, oscuro, desierto. Lo asfixian los miedos más cobardes mientras se esfuerza por avanzar, muy lentamente y a tientas. Se demora, lastima a cada paso. Lo intenta una y otra vez. Lamenta lo pasado y se resigna a resignarse. Allá, a lo lejos, sueña con un encuentro que tuerza el rumbo del destino. Anhela reencontrarse con la felicidad.



domingo, 30 de noviembre de 2014

LATINOAMÉRICA DESPUÉS DE SEATTLE


DE COINCIDENCIAS Y CASUALIDADES

El 30 de noviembre de 1999 debía dar inicio la cumbre de la Organización Mundial del Comercio (OMC) en la ciudad estadounidense de Seattle, un evento que aun hoy se recuerda por las masivas protestas protagonizadas por miles de manifestantes -militantes de diversa procedencia y con múltiples reivindicaciones- que lograron frustrar la “ronda del milenio”. Hoy en Uruguay, exactamente 15 años después de aquel día, se impone en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales el candidato Tabaré Vázquez del Frente Amplio, una de las más exitosas experiencias izquierdistas latinoamericanas de resistencia frente al neoliberalismo que las potencias mundiales han pretendido imponer.

La Tercera Conferencia Ministerial de la (OMC), convocada del 30 de noviembre al 2 de diciembre en Seattle, fracasó por las multitudinarias y organizadas protestas que impidieron el acceso de los representantes de las naciones al Teatro Paramount donde se desarrollaría la ceremonia de apertura. Si bien se esperaban unos 3.000 delegados de 144 países, el acto inaugural fue suspendido por los miles de manifestantes que colmaron las calles de la ciudad convirtiéndola en intransitable para las comitivas oficiales. Grupos de estudiantes, sindicalistas, ambientalistas y derechos humanos, entre otros tantos, se reunieron para repudiar la globalización y las políticas de libre comercio que crean a cada paso millones de excluidos alrededor de todo el mundo. El gobierno local declaró el estado de sitio y reprimió a los autoconvocados, aunque no logró desanimarlos y los reclamos continuaron durante los días posteriores y hasta conseguir la liberación de aquellos cientos que habían sido detenidos por las fuerzas policiales.

Por estas horas estoy leyendo el libro “Memorias del calabozo”, un compendio de historias y recuerdos –duros, tristes y dramáticos- de dos militantes tupamaros que estuvieron detenidos por la última dictadura uruguaya durante 13 años. Mauricio Rosencof y Eleuterio Fernández Huidobro, los protagonistas de aquellos relatos, cuentan con desgarradores detalles la odisea inhumana que vivieron junto a otro compañero arrestado: José “pepe” Mujica, el actual presidente uruguayo hasta tanto Tabaré Vázquez asuma el cargo en marzo próximo. Conocidos los resultados de los últimos comicios, el Frente Amplio cumplirá 15 años ininterrumpidos en el poder en 2020.

A los sucesos en Seattle le sucedieron manifestaciones similares en el Foro Económico de Davos, en Suiza, en la asamblea del Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial en Washington y el día de los trabajadores en metrópolis europeas como Londres y Berlín. Las resistencias se multiplicaron en todas las regiones. En América latina, en los albores del nuevo milenio, esta oposición a las tradicionales recetas liberales se tradujo en gobiernos democráticos con respaldo popular que rechazaron las políticas inauguradas al calor del Consenso de Washington. Tras reiterados intentos fallidos, Hugo Chávez asumió la presidencia de Venezuela en 1999 con su Revolución Bolivariana. En Brasil, Lula Da Silva hizo lo propio en 2003. Ese año, luego del gran estallido social que sufrió Argentina, Néstor Kirchner se convirtió en primer mandatario. En 2006, Evo Morales se transformó en el primer presidente indígena en la historia de Bolivia. Al mismo tiempo, Michelle Bachelet era elegida para gobernar Chile. Como un intento de superar el neoliberalismo de la década anterior, cada una de las naciones mencionadas tomó su propio camino e intentó unirse en un bloque regional estratégico. Han tenido avances y retrocesos, triunfos y fracasos, contradicciones inherentes a sus conformaciones político-ideológicas. Todas estas sociedades también exhiben hoy logros consumados y deudas pendientes. 

El movimiento de resistencia a la OMC fue un hito en la denuncia contra los excesos del sistema capitalista y contra el libre comercio al que apuestan los gigantes del primer mundo, ideas responsables de las crecientes desigualdades sociales a escala mundial y de la sobre explotación de los recursos naturales en  beneficio de un diminuto grupo selecto pero en desmedro de una mayoría bastardeada. El legado de aquellas jornadas, con los matices propios de la dinámica social, política y económica que ha inaugurado el siglo XXI, perdura al menos de algún modo en Latinoamérica. Coincidencia o pura casualidad, el 30 de noviembre es una fecha emblemática para todos aquellos que soñamos con un mundo más equitativo y justo. Tal vez, cada 15 años tendremos alguna señal de que marchamos en sentido correcto. 
 

2010® Mirar diferente.C.F.V.